El Argumento
Ontológico es una teoría especulativa que intenta demostrar la existencia de
Dios por el solo simple hecho de tener una idea de él, de esta manera esta postura
filosófica nos deja ver o llegar a este conocimiento de un ser metafísico por
el uso exclusivo de la razón humana, con tan solo razonar sobre un ser
absolutamente perfecto causa primera de todo, es suficiente para demostrar su
real existencia, esta postura fue propuesta por san Anselmo de Canterbury, pero
ha tenido como es lógico diversas teorías para refutarlas.
El cuestionamiento sobre el
conocimiento a priori sobre la existencia de Dios en base a puro razonamiento
deductivo, es decir sin necesidad de procesar ninguna información fáctica a
trabes de los sentidos; El argumento
postula que el mero concepto de Dios ya implica su existencia, según este
argumento Dios necesariamente existe y negar que existe seria una contradicción,
San Anselmo decía que si se concibe a Dios como aquella entidad sobre la cual
nada mas grande puede pensarse o en otras palabras como la entidad mas
perfectamente posible. Entonces Dios necesariamente existe, pues si no
existiera esta entidad ya no sería perfecta
debido a que según su razonamiento la inexistencia es una imperfección y
si esa entidad no fuera perfecta ya no sería Dios, así decir que Dios no existe
seria una contradicción pues estaríamos diciendo que la entidad más perfecta
posible no existe, pero precisamente si es la entidad mas perfectamente posible
entonces debe existir, pues si no existiera no sería perfecto, por lo tanto el
mismo concepto de Dios ya implica que Dios existe.
Históricamente ha habido dos
maneras de criticar el argumento ontológico
como lo son la reducción a lo absurdo por ejemplo la que postulo Gionilo
de Marmourtier que es contemporáneo de san Anselmo quiso refutar el argumento ontológico,
él hablo sobre el ejemplo de la isla perfecta y que por ser perfecta esa isla
necesariamente existe, y si no existiera ya no sería perfecta, por lo tanto el
argumento ontológico no se sostiene; Una crítica más formal viene del filosofo
del siglo XVIII Emmanuel Kant, este señalaba que el argumento ontológico falla
al asumir que la existencia es un predicado, en una proposición el verbo ser y
sus afines como existir sirve como ventilación entre sujeto y aquello que se
predica del sujeto por ejemplo en la proposición la manzana es roja el verbo
ser sirve de enlace entre la manzana como sujeto y su propiedad roja, en
función de esto agregar como predicado una variante del verbo ser no es
realmente una propiedad sino una repetición del verbo que sirve como enlace así
en una proposición como “la manzana es existente”, aparentemente predico una propiedad de la
manzana a trabes del verbo ser en realidad no predica algo nuevo, es decir, no
constituye un predicado pues existente ya está contenido en el verbo ser de
esta manera si la entidad no es un predicado la existencia no es menos perfecta
por no existir y con ello desde mi punto de vista puede concebirse a Dios como
lo más grande que se pueda pensar y con ello no existir.
A pesar de todo lo
anteriormente dicho Dios es un ser absolutamente incomprensible al razonamiento
y la inteligencia del ser humano, tenemos que reconocer que nuestro enfoque
occidental y cultural influenciada por la religión en este caso el
cristianismo, hemos crecido en torno a los mitos y leyendas que giran alrededor
de Jesús de Nazaret y de la Trinidad que están más específicamente relacionada
con los relatos bíblicos, de esta forma hemos creado una idea del Dios Judeo
Cristiano con actitudes y apariencias personales, pues así se hace la analogía
en la biblia, de tal forma que se nos presenta desde hace milenios un Dios
amoroso, o castigador con características humanas, como la idea de Padre
Nuestro que estás en los cielos, Rey de todo, Señor de los Ejércitos, Adonay,
compasivo, Misericordioso; Características que a mi punto de vista es un
intento de la religiosidad popular en comprenderlo llevándolo a lo teológico a
lo sagrado, pero es una verdad que muy pocos saben reconocer es que la
concepción de Dios no se refiere únicamente a la temática religiosa o sagrada,
para muchas personas la idea de Dios, remite inmediatamente a una Misa, a un
Rosario, a un ritual hecho desde cualquier creencia o enfoque religioso, o
también vienen a colación lo que dice san Anselmo de carterbury mas que una enfoque
propuesto por él, se trata de una cuestión ontológica del razonamiento humano,
que efectivamente cuando pensamos en Dios a nuestro entendimiento también viene
lo más grande en perfección que pueda existir, sin embargo no podemos demostrar
la existencia de Dios solo a través de este enfoque sistemático, pues los
sentidos son limitados y aunque ciertamente el conocimiento está ligado a lo
sensible, está sola propuesta carece de cualquier evidencia empírica para
demostrar la existencia de Dios, con
esto no quiero decir que para comprobar la existencia de Dios se necesitan
necesariamente las pruebas empíricas porque ya he dicho que la trascendencia de
una entidad superior no está al alcance de lo sensible, mas por lo mismo, se
necesitan diferentes vías para llegar a intentar comprender la existencia de un
ser absoluto, dicho todo esto es evidente que la razón humana tiene una
condición de sospecha y retrospectiva filosófica y especulativa en la cual
podemos razonar eficientemente sobre un ser que es una causa in causada un ser
inmóvil que al mismo tiempo mueve todas las cosas y lo asociamos con el Origen
del Universo, aunque no entendemos ni comprendemos casi nada de esta
especulación racional sin embargo la luz de la razón nos lleva a pensar en el
ser absoluto e infinito, y necesario la
divinidad y la providencia, Santo Tomas de Aquino no cierra la posibilidad que
incluso existan seres necesarios y que al mismo tiempo han sido creados por
otro ser superior y este sería el absoluto, la causa in causada, otra de las
posturas propuestas por los filósofos es que carece de lógica y sentido
retroceder a causalidades hasta el infinito esto no es plausible a la razón de
manera que el universo y la existencia misma necesito del principio absoluto e
infinitamente eterno causa primera de todas las cosas que son movidas por el o
por ella.
La idea de Dios que tenemos
en especial los Venezolano y Latinoamericanos es el Dios Judeo Cristiano,
personalizado y casi que encerado en la
biblioteca primitiva que llamamos La Biblia, es el Dios religioso, el de la
religión de la religiosidad popular, el de los mitos y leyendas, El Dios
simbólico propuesto hace milenios por la religión para intentar comprender este
llamado de la razón donde hace la propuesta de un ser totalmente trascendental
creador y responsable de todo, sin embargo la idea de Dios es un tema estudiado
y confrontado en la filosofía la cual se vale de especulaciones por lo general
racional en las cuales el concepto o idea de Dios va adquiriendo nuevas
características que incluso excluyen completamente a la religión, ideas de Dios
como el panteísmo de Baruc Espinosa que dice que el Universo y Dios son uno
solo no va en concordancia con las creencias monoteístas del Cristianismo, o el
Teísmo de la antigua Grecia en la cual tenemos a un Dios principio y gobernante
del cosmos, pero que no le importa absolutamente nada relacionado con nosotros
y es infinitamente lejano, ante esta postura teísta de nada sirven las
oraciones que son tenidas como mágicas o supersticiosas y hasta inservibles.
De esta manera, las
opiniones ante Dios y el argumento ontológico se han dividido entre los
filósofos a través de los siglos, de esta forma podemos distinguir dos bandos:
quienes lo rechazan y quienes lo aceptan, y desde luego presentando diferentes
matices.
Tenemos pues entre quienes
lo aceptan, con alteraciones frecuentes a San buenaventura, Duns Escoto, Descartes,
Leibniz y otros como los ontolongista, mal conocidos en el siglo XIX y en
nuestros días, todos ellos al aceptar el argumento ontológico han mantenido
viva la posibilidad de la metafísica.
Entre quienes rechazan el
argumento ontológico por engañoso se encuentran; Santo Tomas de Aquino, Ockham,
Hume y Kant. Esta línea de pensamiento al declarar imposible el argumento
ontológico, culmina en Kant, a partir de quien se pierde ya desde la razón
teórica de Dios, luego desde el idealismo alemán “El Señor” desaparece como
tema y se alude en la filosofía hasta hoy.
(Arcángel Campos, oc )...

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